viernes, 17 de diciembre de 2010

Días de infancia - Versos en honor a Violeta Parra


Las nubes aladas mecían sus sueños
Entre mariposas, árboles y piedras
Más allá las gentes al pie de inhumanos
Luchaban, caían, heridas o enfermas
Y oía Violeta un lamento infinito
Mientras abrazaba la dulce inocencia

El sol otorgaba a su pequeña casa
Color de castillo de greda, de barro
Y a la muñequita de trapo seguía
Para protegerla de vientos helados
Cada vez que su madrecita cosía
Y ella jugaba junto a sus hermanos

A veces corría a vender golosinas
Por monedas pocas, con hambre, con frío
A limpiar las tumbas, a cantar poemas
Por miedo a morir como tantos vecinos
Junto a sus herman@s Lalo Parra e Hilda
Temprano al trabajo Violeta se iba

Cuando estaba en casa tocaba guitarra
Componía canciones, liberaba el alma
Volaban sus versos, su voz de gaviota
Mimaban sus ojos las cuerdas furiosas
Al tiempo que el corazón se le escapaba
Cada vez que la inspiración afloraba

Las nubes aladas mecían su canto
Entre mariposas, árboles y piedras
Las flores cubrían sus cabellos largos
Danzaban las hojas al son de su cueca
Y oía Violeta un lamento infinito
Mientras abrazaba la dulce inocencia

Brotó una violeta - Versos en honor a Violeta Parra


Las tierras húmedas y obscuras
Se abrieron ante el frescor de Octubre
Día cuatro de mil novecientos diecisiete
-Tiempo infernal para tantas flores-
Se alzó cuan fuego aquel tallo endeble
Hacia los misterios de aires cantores
Rebosando versos que invocan los campos
Bajo las esferas de inviernos agrestes.
Brotó entre las hojas un botón violeta
Aguerrido, fuerte, persistente, tierno;
Soltó notas locas sobre viejas piedras
Y un beso infantil en San Carlos, su lecho
-Jardín de perfumes mestizos, diversos-
Vertiente del río Cautín, su arroyuelo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Amantes de antaño


Cubría de besos un vestido blanco
Aquel cuerpo virgen y el cuello lozano
Tiznaban con briza las gemas preciosas
Y un carmín perfume dulce como rosas
De aquellas que Safo brindaba en su oda
A tanta hermosura gentil de Afrodita
O Sofía al fuego del sentir nefasto
O el ósculo tierno a candor que lapida

Ofelia cantaba a ese amor que germina
Del río por las piedras, del mar por la aurora
Del sudor furioso entre pechos salvajes
Ante un corazón que derrite la boca

Yacían perdidas sus dos esmeraldas
En cada compás de corolas brillantes
Que laúd y piano soltaban ocultos
Al son de unas rimas e ideas siderales
Ancladas al canto profano de musas
Artistas de antaño, rebeldes, mentoras
De aquellas que el orbe de leyes sin lumbre
Por prejuicios e intolerancia disloca

Se amaban sus voces fugaces y eternas
Cuan suspiro tierno que un céfiro abraza
Cuando falsos cielos libertos unían
Con música y canto a Ofelia y a Dalia.

domingo, 27 de junio de 2010

Bufón melancólico

Por favor



Tras soñar como una idiota
Con el libro entre las manos
Sin lograr leer dos segundos
Concluyo: “es error humano”

Por favor no te enamores, por favor no me enamores
No quiero gastar mi tiempo con más dudas y temores

Tras escribir diez minutos
Un poema amordazado
El alma suelta un suspiro
El papel caduca orgasmos

Por favor no te enamores, por favor no me enamores
Que si pierdo la cabeza por tu amor yo extirpo soles

Tras secuestrar al olvido
Resuelvo cambiar de nombre
Apariencia y pensamientos
Para evitar que me añores

Por favor no te enamores, por favor no me enamores
No quiero morir de espanto, plenitud ni actuar conforme

jueves, 13 de mayo de 2010

Bajo un manto de estrellas



Caminando pies de espuma
Que dejan olas danzantes
Contemplo un pueblo marino
Y a un cielo bebiendo sales

Mientras misteriosa la luna
Vastas lágrimas descompone
Porque bajo las estrellas
Faltan casas, luces y botes

Solo el alba oye el lamento
Que se esfuma al son del orbe
Pues bajo aquellas estrellas
Penurias olvidan nombres

Caminando pies de espuma
Que dejan olas danzantes
Contemplo un pueblo marino
Oigo al viento y sus desmanes

Bajo aquel manto de estrellas
Pasean hoy sin rumbo fijo
La muerte con los poemas
Y el amante con su vino.