lunes, 8 de noviembre de 2010

Amantes de antaño


Cubría de besos un vestido blanco
Aquel cuerpo virgen y el cuello lozano
Tiznaban con briza las gemas preciosas
Y un carmín perfume dulce como rosas
De aquellas que Safo brindaba en su oda
A tanta hermosura gentil de Afrodita
O Sofía al fuego del sentir nefasto
O el ósculo tierno a candor que lapida

Ofelia cantaba a ese amor que germina
Del río por las piedras, del mar por la aurora
Del sudor furioso entre pechos salvajes
Ante un corazón que derrite la boca

Yacían perdidas sus dos esmeraldas
En cada compás de corolas brillantes
Que laúd y piano soltaban ocultos
Al son de unas rimas e ideas siderales
Ancladas al canto profano de musas
Artistas de antaño, rebeldes, mentoras
De aquellas que el orbe de leyes sin lumbre
Por prejuicios e intolerancia disloca

Se amaban sus voces fugaces y eternas
Cuan suspiro tierno que un céfiro abraza
Cuando falsos cielos libertos unían
Con música y canto a Ofelia y a Dalia.