domingo, 12 de enero de 2014

Despojarse del ego


El misterio de la inmensidad sacude nuestras mentes colmadas de dudas y saberes efímeros. 
Cierra la boca si no encuentras respuestas. Cierra los ojos si no tienes preguntas. 
Calla si el amor sosiega tu espíritu y vierte esa luz por donde caminas. 
La brisa tañerá las almas de los/as enfermos/as desbordados/as por las manos que salvan sus vidas. 
Que tu entrega sea fruto del amor inquebrantable. Que el ego no descubra la existencia del/de la anónimo/a.
Quema todo libro sagrado que propicie ego; quema todo escrito que perpetúe vicios humanos. 
La libertad ruge en el corazón de los/as innombrables y el aroma a vida fluye como el misterio.
Deja que el trinar de las aves te inspire y te conduzca a nuevos senderos.
Quema la autoridad de los/as sabios/as y mesías. Quema tu nombre y el de aquéllos/as. 
El sol descenderá por tu cuerpo como hiciera por los tallos de los árboles que jamás serán talados. 
Vuela como el zorzal y arremete contra las nubes y los astros viejos de la memoria. 
Supera la idolatría con la línea del horizonte y traza tu sendero en el hoy y en el mañana.